O de cómo conseguí adentrarme sin visados ni permisos en la República Árabe Saharahui Democrática, para conocer de primera mano la realidad de este país no reconocido y el día a día de sus gentes.
En el extremo Sur del Sahara una ciudad hasta no hace mucho prohibida, es origen de no pocas historias y leyendas.Dispuesto a conocer sus misterios, me acerqué a conocer la histórica Tombuctú
En el estado indio de Madhya Pradesh, unos templos con relieves eróticos han sobrevivido a través de los siglos. Conoce un poco de lo que aprendí el día que pasé conociéndolos.
Montado en un kayak, visité varios poblados remotos del Norte de Laos, entre ellos los de la etnia Lanten, o las gentes del río, a cuyos asentamientos sólo se accede por agua.
Al Sur de Nepal, en el Parque de Chitwan, una etnia, los tharu, han vivido rodeados de una exuberante selva repleta de rinocerontes, elefantes y tigres salvajes. Quise conocer de cerca algo más sobre su cultura.
O algo de la historia y alguna reflexión sobre un antiguo monasterio todavía en pie,donde Cristobal Colón viviese algún tiempo y desde el que gracias a las conversaciones con sus monjes, consiguió finalmente abrir su “nuevo camino a las Indias”
Relato de cómo por error y tras algún sustillo, acabé en un pueblo de auténtica cultura nepalí, con una acogedora atmósfera. Al día siguiente,visité el monasterio más antiguo de Nepal, enclavado en una colina entre arrozales.
Tras las noticias del día anterior, me aventuré ilegalmente a través de los valles que conducen a las fuentes del Ganges, para gozar como pocas veces he hecho cuando lo alcancé finalmente.
Siendo el Ganges el río más sacro de la Tierra,y tras haberlo remontado por tierra desde su delta, no pude irme de India sin peregrinar a sus fuentes, en el alto Himalaya. En el camino, compartí la forma de vida de los anacoretas en sus cuevas.
A través del relato de la vida de una sexagenaria vagabunda birmana, tuve la suerte de conocer de primera mano la controvertida historia y actualidad social de tan sobrecogedor país…
O un breve resumen de los días que pasé en El Aaiún, capital del Sáhara Occidental ocupado por Marruecos, y mi impresión de lo que vi en sus calles y sus gentes me enseñaron…
A través de la histórica ruta de peregrinación al Monte Kailash, viajé acurrucado en un bus desde la conflictiva Srinagar a Leh, la capital del antiguo reino de Laddakh. Ahora es uno de los caminos mas peculiares del mundo, siendo, entre otras cosas, el más alto del mundo usado por vehículos…
En los tres días que me tomó la vuelta a casa tras una escapada a los países de la antigua Indochina, comencé a poner orden a las mil ideas aprendidas, a comenzar a asimilar, a darme cuenta de que este viaje me había cambiado de nuevo, irremediablemente, para siempre…
En el centro del país basarí tuve la suerte de compartir algunos días con las tribus que habitan sus aldeas, durmiendo en sus chozas, e incluso de alcanzar una en que ni habían conocido ni sabían de la existencia de humanos de piel blanca. No negaré que me sentí un privilegiado, pero, ¿qué les aportó nuestro encuentro a ellos, o qué me aportó a mí?
Todos los atardeceres se reúnen al cierre de la frontera entre India y Pakistán una generosa multitud para crear un cirquense espectáculo conmemorando la independencia de ambos países. En un sitio privilegiado contemplé el fervor popular de esta ceremonia…